19 jul. 2012

Una réplica exhibida y el original guardado.

El robo y la posterior recuperación del Códice del Beato de Liébana ha tenido consecuencias en la divulgación de esta joya bibliográfica del siglo X. Las más importantes de todas son que el códice, considerado como uno de los manuscritos más importantes, continúa mutilado en su página 15 y ha sido apartado de la vista pública. Por si acaso.
Según explica el canónigo archivero del Bisbat d´Urgell, Benigne Marqués, tras el robo y la recuperación, el arzobispado extremó las medidas de seguridad del museo diocesano (instaló más alarmas) y decidió retirar de allí el libro iluminado, que ha sido reemplazado por una copia en facsímil exhibida en una vitrina.
«El facsímil está muy bien hecho y mucha gente cree que es el original, pero no lo es», admite el canónigo archivero. El verdadero Beato de la Seu d´Urgell, como se le llama a este códice, permanece resguardado «en un lugar seguro» que poca gente conoce y que el archivero no desvela.
Robado el 29 de septiembre de 1996, el Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil logró recuperar el códice tras largos meses de investigación.