21 jul. 2012

Cuando los empleados se van, también se van los datos.

Uno de cada tres empleados (32%) se ha llevado o ha reenviado información confidencial fuera de su oficina en más de una ocasión, según un reciente estudio encargado por la compañía de gestión de la información Iron Mountain.
Cuando las personas cambian de trabajo, la información sensible es especialmente vulnerable. El estudio muestra que muchos empleados no tienen ningún escrúpulo en llevarse consigo información altamente confidencial o documentos importantes cuando se van de la empresa y la gran mayoría están convencidos de que no están haciendo nada malo.
La encuesta revela que la mitad – 51% - de los empleados europeos se llevan información de sus empresas cuando cambian de trabajo – un 62% en España – creen que la información confidencial sobre clientes les ayudará en su nuevo puesto, a pesar de las normativas de protección de datos que lo prohíben.