
La Biblioteca Vaticana, que reabrirá el 20 de septiembre tras tres años de restauración, ha reforzado su seguridad instalando dispositivos electrónicos en sus libros, que permitirán realizar un control a distancia de los mismos.
Además, las llaves con las que los usuarios de la biblioteca accedían tradicionalmente a los armarios donde se custodian los volúmenes serán sustituidas por tarjetas magnéticas.
"todo el que pase un control es identificado, y teniendo los datos de todos los volúmenes, se puede verificar en tiempo real si esa persona está autorizada a estar en ese punto o a mover un determinado libro de una sala a otra".
Más información
No hay comentarios:
Publicar un comentario