8 jul. 2008

El Centro de la Memoria Histórica no es la mejor solución.
Así lo ha afirmado el director del Archivo Nacional de la Guerra Civil de Salamanca, Miguel Angel Jaramillo. Ha comentado en declaraciones a los periodistas que en este asunto 'no se ha optado por la mejor solución', aunque ha evitado después realizar cualquier otro tipo de comentario sobre la cuestión. Jaramillo ya expresó su desacuerdo con la decisión del Gobierno de dar luz verde a la salida de documentos desde el Archivo salmantino hacia la Generalitat, aunque posteriormente se ha negado a declarar sobre el conflicto.

1 comentario:

miguel álvarez dijo...

Es una lástima que no haya dicho más, pero no desespero y me gustaría leer dentro de algún tiempo un artículo en donde explique las razones que lo llevan a opinar así.

En mi opinión, ese centro documental es una mala compensación política, innecesaria desde el punto de vista archivístico.

1) Cataluña llevaba años pidiendo sus papeles, en una reivindicación sobre el patrimonio documental que me pareció admirable por lo inusitada.

2) Zapatero precisaba el apoyo de los partidos catalanes para mantener una mayoría estable en la anterior legislatura, y los archivos, ni interesan al PP -que no se sabe que desarrollase una política archivística destacada- ni al PSOE -que tampoco se sabe que hiciesen mucho más que prometer lo que no cumplieron.

3) El PP aprovechó la ocasión para armar revuelo y empleó los papeles de Salamanca como arma arrojadiza contra el gobierno del PSOE para desgastarlo, tanto en Salamanca como en Castilla y León en general.

4) El PSOE reaccionó con una "compensación" de marcado guión político -que no archivístico-, con la finalidad de no aminorar sus expectativas electorales en Salamanca y Castilla y León en general, así como salvar la imagen de Caldera y del PSOE en la comunidad, que al menos el primero, había dicho digo, y se veía forzado a decir Diego.
Carmen Calvo hizo diseñar un centro de la memoria a lo grande, en el que cupiesen más de cien mil cajas, -ahora se refríen incluso el archivo del NODO y el de RNE-, y prometió en un principio noventa trabajadores, que pronto redujo a sesenta. Burro grande, ande o no ande, parece la idea (política) que subyace tras este centro.
Tan precipitado, oscurantista y chapucero me pareció el diseño, que la Ley 21/2005, de 17 de noviembre, de restitución a la Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la Guerra Civil custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil Española y de creación del Centro Documental de la Memoria Histórica, preveía en su Disposición adicional segunda, la creación y puesta en funcionamiento de dicho Centro en el plazo de un año. Van a cumplirse tres, y todavía no comenzaron las obras.
Además de precipitado y chapucero, me pareció de un diseño archivístico oscurantista porque incluso no se sabe quien o quienes son los autores intelectuales del proyecto, pues recuerdo perfectamente que en un número del Archivamos, se presentó en un artículo de la SGAE que no firmaba nadie. Y visto lo visto hasta ahora, si el Centro tiene pros, tampoco carece de contras. En fin, que para mí, esas partidas presupuestarias estarían mejor invertidas en unas nuevas instalaciones para el AHN, por ejemplo.

PS: ¿Y ahora que hay entendimiento entre el ayuntamiento de Salamanca y MCU, le devolverán su nombre de Gibraltar a la actual calle del Expolio?