13 abr. 2012

Los archivos de texto se hacen inteligentes.

La empresa Doocuments se ha marcado el objetivo de transformar cualquier tipo de archivo en un formato inteligente.
En unos casos el nuevo formato permite asegurar que cierto contenido no va a llegar que solo sea legible una parte del archivo, en otros se trata saber cómo se utiliza o también de establecer la fecha de apertura o caducidad de un archivo.
“Los clientes te sorprenden”, asegura Carlos Polo, director ejecutivo de la empresa, “que pueden predecir el impago de una factura”, si su cliente no imprime el documento.
El perfil de los clientes de Doocuments es diverso y no conoce fronteras. Desde jóvenes en La India, que envían su curriculum por correo electrónico y quieren saber si lo abren en su destino, hasta abogados que necesitan que un documento pueda abrirse a partir de cierta fecha o permitir que se lea solo una parte de su contenido.

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