3 de oct. de 2012

Un nuevo sistema hace posible la digitalización perfecta de obras de arte.

La tendencia actual de digitalizarlo todo ha llegado también a las bellas artes. Y es que no hay mejor forma de documentar, distribuir, conservar, almacenar e incluso restaurar un cuadro que creando su copia digital.
Buena prueba de ello es el proyecto Google Art, una galería virtual que permite al espectador acercarse cómodamente a más de 30.000 obras de arte procedentes de 150 museos situados en 40 países diferentes. 
Sin embargo, la digitalización ha sido una tarea compleja, llevada a cabo en entornos cuidadosamente controlados y con un riguroso trabajo de postproducción.
A diferencia de este proceso, los investigadores Gloria Haro, Antoni Buades y Jean-Michel Morel, proponen una técnica mucho más simple con la que se pueden conseguir reproducciones fidedignas de pinturas, fusionando fotografías tomadas desde diversos ángulos a través de métodos estadísticos.
Una de las principales ventajas de este método es que la fusión de imágenes evita la necesidad de una cámara de alto rendimiento. “Este artículo demuestra la posibilidad de adquirir una imagen de buena calidad de una pintura a partir de instantáneas tomadas por aficionados en ráfagas desde distintos ángulos, con la iluminación normal de un museo", asegura el autor principal, Jean-Michel Morel.